Mi astro

Delirio en mi cordura enamorada.

He pugnado por arrancar de mi pecho el astro reluciente que me ha crecido en el alma y que me abrasa, pero lleva el nombre correcto marcado en su centro, como un cometa del destino, y cuando lo aparto de mí me quedo sin sangre.


¡No me quitéis mi astro de luz, cielos, sed misericordiosos y dejad que me consuma, mientras me fundo en su belleza inabarcable!


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