Carta a una persona altamente sensible

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Queridos amigos del mundo, dear friends:

Hoy tenemos el honor de presentar a una nueva escritora colaboradora. Ella es una persona polifacética, es docente, podcaster y escritora. Viene de más allá del Océano Atlántico, ni más ni menos que de la antigua ciudad de Lima, en Perú. Se trata de Lorena Veliz. Le damos la bienvenida, y esperamos que la acojáis con estremecimiento y algarabía, porque nos va a dejar momentos y páginas memorables.

Ha querido estrenar su colaboración en Somnia, cada vez más internacional, con un artículo muy personal, un tema que no es nuevo para los que conocéis este blog, pero que no por eso deja de ser tremendamente interesante, porque contamos entre nuestros lectores a muchas personas que lo disfrutan y lo padecen cada día.

Demos la palabra a Lorena. ¡A disfrutar, amigos!


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«Sé que eres una persona de muy pocas en el mundo y sé que has vivido parte de tu vida sin darte cuenta de que poseías un rasgo muy especial.

Sé que, al inicio, fue muy confuso para ti tratar de encajar en un mundo al cual no podías dejar de sentir.

Sé también que te extasiabas con las diversas sensaciones que percibían tus sentidos y que en algún punto te parecían abrumadoras; que, mientras tus compañeros de colegio no entendían por qué tú preferías estar sola o solo en tu habitación, tú volabas por mundos de fantasía.

Sé que muchas veces tus padres se quedaron sorprendidos, incluso no te comprendieron, cuando te detenías en las formas de las hojas, en el sonido del agua, en el arrullo del viento.

Sé que te perdías en el mundo de los olores y que percibías los estímulos más que otros. Sé que aún puedes recordarlos. Y también sé que muchas veces, muchas más de las que quisieras, te atrapaste a ti mismo llorando con alguna película o canción y disimulando para que nadie te viera.

Sé que, cuando murió alguien que amaste, te dolió más en el alma. Sé cómo te impactó ver a un animalito siendo maltratado y sé que aún recuerdas eso con tristeza.

Sé que a veces piensas que nadie te entiende y también sé que tratas de lidiar con todas tus emociones, que vienen como un torrente.

Sé que hay cosas que te asustan mucho más que a los demás. Sé que tienes enormes temores. Sé que a veces desarrollas ansiedad y te palpita demasiado el corazón. También sé que a veces, sin querer, te has dejado arrastras a la depresión.

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Pero sé también que tienes un enorme don, porque te he visto disfrutar como nadie de una puesta de sol, jugar con la arena en la playa y gozar con las plumas de un pajarito en tu rostro. Te he visto besar y entregar el corazón y cómo has contagiado a las personas con toda esa energía que solo tú eres capaz de transmitir.

Porque así es: debes darte cuenta que sientes más y con más intensidad, que naciste con un don y no solo te afectan con mayor fuerza las cosas negativas, sino también las emociones positivas; cuando eso pasa, eres un arco iris multicolor, capaz de bailar sin música, capaz de pintar sin colores, capaz de contagiar vida, porque eso eres, mi personita sensible.

No lo has tenido fácil todo el tiempo, ¿verdad? Debes aprender a controlar tu don, para que las cosas que a otros no les lastiman a ti te lastimen menos, para no ser tan efusivo con tus emociones y que no te miren todos como un loco o loca alegre, porque no eres un loco; para aprender a salir de tu mundo de ilusión creado en la seguridad de tu habitación, y, sin renunciar a tu interioridad, encajar en un mundo que creíste que no fue hecho para ti.

Pero ¿te cuento un secreto? Tú eres la magia de este mundo, tú naciste para contagiar ese sentimiento. Sé que tal vez ya estás canalizando, sé que tal vez ya usas ese don para ver y sentir de modo intenso, para tomar unas muy buenas fotografías; para pintar coloridas pinturas, o grises si te da la gana; para inventar coreografías únicas; para escribir poemas, para hacer deliciosos postres con tu desarrollado sentido del gusto; para componer algo de música; para crear mundos en novelas, o para ayudar a las personas que necesitan meditar.

Sé que ya estás aquí haciendo lo tuyo, mi hermosa persona sensible, y quiero que sepas que no estás sola ni solo: somos muchos más de los que crees y tenemos un corazón enorme que se une más allá de las fronteras.

Te lo dice alguien que ya estuvo allí, justo donde estás tú ahora».


Lorena Veliz
Lorena Veliz

Desde Lima con literatura y pasión


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