Muros, pozos y agujeros

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Lloro por quienes te dicen “te quiero”, o “eres mi amigo”, pero luego construyen su vida envuelta en muros. Son hombres-pozo, seres-agujero: se hunden en su propia oscuridad, detenidos por barreras que solo ellos conocen; y lo peor no es que ellos no puedan salir, sino que no dejan a nadie entrar.

LITERATURA Y VIDA

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El término del amor siempre es el mismo: repetirse y así sobrevivir en otros. El término de la literatura es reflejar el amor nadando en otros lagos, y el corazón humano sometido a todas las emociones imaginables.

Literatura no es vida, sino inspiración de la vida, alternativa a la vida; sin embargo, forma parte de la vida misma, aunque de una forma inaudita. El escritor, para serlo de veras, pierde algo de su vida. Pero esta pasa no a sus descendientes, sino al mundo entero. En esto (quizás solo en esto) la literatura sobrepasa a la vida.

Semana del amor. Trabajos de los alumnos (VI)

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Good morning, my friends. How are you?

Seguimos con nuestra larga Semana del amor, que pronto será el Mes del amor. Aún nos quedan trabajos de los alumnos que disfrutar, porque el amor es el tema universal que, sin duda, más interesa a la mayoría de los escritores de todas las épocas; desde luego, no podía ser diferente con mis alumnos.

Hemos tenido la fortuna de sumergirnos ya en varias formas de amor y desamor, todas ellas presentes en la experiencia humana casi universal.

En primer lugar, leímos el relato de Rocío Llamas, que, acorde con su precioso apellido, nos trajo fuego y sensaciones intensas. Podéis leerlo aquí:

http://somniablog.com/2021/02/13/semana-del-amor-relatos-de-mis-alumnos-i/

Luego tuvimos a Ana López, que nos deleitó con un amor tan puro y protector como el de una madre:

http://somniablog.com/2021/02/17/semana-del-amor-trabajos-de-los-alumnos-ii/

Hace unos días, Mari Cortés, pasional y poética, nos entristeció el alma con su particular visión de la ausencia, la ruptura y la nostalgia del amor que ya no está:

http://somniablog.com/2021/02/18/semana-del-amor-trabajos-de-los-alumnos-iii/

Disfrutamos también, por supuesto, con el texto en primera persona de Miren Ribera, que nos habló de la necesidad, la busca y la emoción del encuentro, como una estrella errante en la noche oscura:

http://somniablog.com/2021/02/22/semana-del-amor-trabajos-de-los-alumnos-iv/

Por último, tuvimos a Laura López en conversación con Amor, diciéndole todas esas cosas que en la intimidad quisiéramos decirle, como podéis apreciar en este enlace:

http://somniablog.com/2021/02/23/semana-del-amor-trabajos-de-los-alumnos-v/


Hoy tengo el placer de traeros el trabajo de Rosa, cuya implicación en el curso nos ha hecho mejores a todos y me ha facilitado tremendamente el trabajo; un relato precioso que espero que disfrutéis tanto como yo. Sinceramente, hacía tiempo que no leía algo tan poético, trágico y sensible a la vez. Juzgad vosotros mismos. Estoy seguro de que algunos os habéis sentido alguna vez como la autora de este imaginario diario.

Por ahora, usaremos sus propias palabras y lo titularemos…

<<Querido diario:

5 – marzo – 2020

Hoy he vuelto a ver a Marina. Hacía tres días que no coincidíamos, y temía que hubiera dejado de coger el bus por la mañana.

Desde el momento en que la vi por primera vez, con un abrigo vaquero y una mullida bufanda roja, mi corazón me dijo que era alguien especial, aunque temía que fuera un encuentro casual. Pero al día siguiente allí estaba ella: sentada en el mismo asiento y con su cabeza apoyada en la misma ventana, preciosa, con enormes ojos negros y tez morena y tersa; poco maquillada, como a mí me gustan las mujeres. 

Desde entonces, he procurado coger el bus a la misma hora, anhelando encontrarla, sintiendo que el sol brilla más luminoso en su presencia.

Ni siquiera conozco su nombre real… Decidí llamarla Marina porque su rostro dulce y su mirada casi perdida me recuerdan a la sensación de paz y tranquilidad de un atardecer de verano junto al mar.

Estos días sin verla han sido una tortura. Cientos de preguntas martilleaban mi cabeza, inventando explicaciones que justificaran su ausencia, y haciendo que mi jornada se volviera triste, sin motivación. 

¿Será amor?

Puede ser, porque hoy al subir al autobús mi corazón ha dado un vuelco de emoción al verla, con su inseparable abrigo y su bufanda roja. 

Seguro que mi cara se ha puesto del mismo color. 

Al acercarme, ella ha reparado en mí, dedicándome una ligera sonrisa y volviendo su rostro hacia la ventana. ¡Sabe que existo! Mi vida hoy vuelve a tener sentido. 

Mañana me atreveré a saludarla.

6 – marzo – 2020 

Querido diario: 

Hoy estoy feliz. He descubierto que Marina no tiene pareja.

Hablaba con alguien por teléfono. Como siempre procuro situarme lo más cerca posible de ella, he podido escuchar parte de lo que decía:

– Sí, ya sé que no pasa nada por ir sola. Pero no me apetece mucho ir a una reunión donde yo seré la única que esté soltera.

Después de un silencio ha añadido:

– Sí, si yo también les adoro. Pero sabes que nuestras locas no se cortan a la hora de preguntar. Aunque los demás no lo hagan, Héctor y Milo lo van a hacer y lo sabes. Y, además, seguro que me intentan buscar enseguida un novio o una novia entre sus amistades. 

Después de eso ha soltado una carcajada. ¡Dios! Su risa es como cientos de campanillas tintineando a la vez. Y su voz… preciosa, aunque no me imaginaba que tuviera un tono tan grave. 

¿Qué ha sido eso?  ¡¿Novio o novia?!

Me gusta que tenga mentalidad abierta. Cada vez me resulta más adorable.

¿Le gustaría alguien tan sensible y sentimental como yo?

El lunes, sin falta, me atreveré a saludarla. 

7 – marzo – 2020 

Querido diario: 

Detesto los fines de semana. Suponen no ir a trabajar, no coger el bus y no ver a Marina.

No quiero quedar con mis amigos. No estoy a gusto, porque solo pienso en que llegue cuanto antes el domingo por la noche, para soñar con el lunes y ver a mi ángel. 

Encontrarla cada mañana hace que los días sean mejores. Me llena de ilusión y esperanza. 

10 – marzo – 2020 

Querido diario:

Ha sido un día estúpido. Es el único adjetivo que se me ocurre. 

El autobús estaba abarrotado de gente murmurando sin parar. Todo el mundo hablando de no sé qué idioteces sobre enfermedades y chinos. No he podido siquiera acercarme a Marina. La he visto ligeramente; divina como siempre. 

En el trabajo también estaban todos intranquilos. No les he hecho mucho caso. Mi tiempo se limita a cumplir con mis obligaciones y pensar en ella. 

De mañana no pasa. Pienso entablar conversación, aunque sea para hablar del tiempo.

13 – marzo – 2020 

Querido diario:

Hoy ha sido un día increíble y odioso a la vez.

El asiento al lado de Marina estaba libre. Es raro, puesto que a esa hora el autobús suele ir bastante lleno. Puede que sea por las noticias que se oyen sobre una gripe extraña que ronda por el mundo. 

Da igual. He podido sentarme junto a ella. 

Me ha dedicado una de sus maravillosas sonrisas. Le he dicho hola y ¡me ha devuelto el saludo!

Solo con eso ya me he puesto nerviosa y no he sido capaz de decir nada más. 

Mi cuerpo y mi mente se han paralizado. Hasta me faltaba el aire. He comprendido exactamente lo que quiere decir la frase “se te escapa el corazón por la boca”. Ese corazón que habría querido que la boca dijera: «¡te quiero desde el primer día que te vi! Adoro cada gesto de tu rostro, tu mirada perdida, tu sonrisa y tu piel; el modo en que te recolocas el flequillo, tu voz y tu inseparable bufanda». 

Lo único que he hecho ha sido quedarme callada a su lado, aspirando su olor. 

¡Dios, qué bien huele!

Ahí estaba yo, con un vestido escogido intencionadamente porque sé que me sienta fenomenal y hasta algo maquillada – para que me viera más guapa –, y sin poder articular palabra. 

¿Se puede ser más tonta?

El lunes terminaré con esta inquietud que me deshace por dentro. Está decidido. 

14 – marzo – 2020 

Querido diario:

Han decretado un estado de alarma nacional. Esa gripe extraña parece ser que es un virus mundial, que ha puesto en jaque al país entero.

Mi jefe me ha llamado para decirme que el lunes no vaya a trabajar. La situación es complicada y sin garantías de que mi puesto no se vea perjudicado. Han cerrado mi oficina y aún está por ver si cerrarán también las otras.

Todo está en el aire, pero mi aire se ha vuelto veneno ante la idea de no poder ver a Marina. Estoy tan nerviosa que hasta he vomitado la cena. No puedo dejar de pensar en ella. 

19 – marzo – 2020 

Querido diario:

Hoy he empezado a trabajar en otra de las oficinas que tiene mi empresa. Con todas las medidas de seguridad que recomiendan y todo eso.

Lo malo es que está en el otro extremo de la ciudad. Mi trayecto diario ha cambiado y me aleja de Marina.

Me siento desolada y perdida.

Solo pienso en qué habrá sido de ella. ¿Estará bien? ¿Me echará de menos en el autobús? ¿Seguirá con su rutina de sentarse en el mismo asiento, acomodar su flequillo, mirar por la ventana y llevar su bufanda roja?

Tengo muchas preguntas que quizás jamás tengan respuesta, y un recuerdo que no voy a olvidar nunca.

Pero también tengo la promesa firme de que no volveré a perder la oportunidad de conocer, al menos, su nombre. 

Seguiré soñándola ahí, en su trono de diosa con forma de asiento de autobús, con su risa de campanillas y rodeada de todo el amor que no tuve el valor de ofrecerle. 

Ya puestos, como el futuro siempre es incierto, soñaré con encontrarme de nuevo con ella y con lo que el destino nos pueda deparar. 

Hasta pronto, Marina>>.

Recomendación breve: «El gran libro de Lucía, mi pediatra», de Lucía Galán

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Esta recomendación es especial para los padres jóvenes, y para los no tan jóvenes. Porque criar niños no es ni mucho menos tan sencillo como algunos se piensan…

Sígueme en TWITCH y en YOUTUBE

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Tengo canal de Twitch, amigos. Es este:

Os dejo el enlace directo para que me sigáis:

https://www.twitch.tv/enchaitar

Haré directos de vez en cuando, aunque todavía no tengo un horario fijo. Hablaremos de todo: literatura, política, videojuegos, historia, cine… Este canal lo usaré sobre todo para los directos.


Y como sabéis, también tengo canal de Youtube. Os pido que os suscribáis también. Tengo ya muchísimos vídeos subidos, que seguro serán de vuestro interés, sobre literatura, cine, política, fútbol, videojuegos, la vida, el derecho, etc.

https://www.youtube.com/channel/UCde7iIwlUNj9Rcqo3ifG8Lw

Si sois escritores y queréis que hable de vuestras obras, no tenéis más que poneros en contacto conmigo.

Sentencias sobre el escritor y el mundo (II). Te odio

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Seguramente esta será la serie que menos se leerá en este blog. Pero me da igual. Porque mi blog lo pago yo. Y lo uso para escribir lo que me sale de los huevos. ¿Quién ha dicho que un escritor no puede escribir «palabrotas»? Eso es una tontería. Una parte muy importante de nuestra vida la pasamos enfadados, indignados, cabreados, o más inflamados que un mono con rabia. ¿Por qué nuestra escritura no puede reflejar nuestros sentimientos? ¿Siempre se ha de pensar lo que se dice? ¿Nunca se ha de decir lo que se piensa, como expresaba Quevedo?

El objetivo de la literatura es sorprender, atrapar y engañar, para producir impresión en el lector. No tiene que ser infantil, ingenua ni inocente. Puede hablar de vulgaridades, puede hablar de sexo, puede hablar de muerte, puede hablar de mierda… Lo importante es el cómo y hacia dónde, no tanto el qué.

Pues eso, cojones: yo escribo lo que quiero. Igual que tú lees lo que quieres. ¿Acaso te has gastado veinte pavos en comprar mi última novela en papel? No, ¿verdad? Entonces no tienes derecho a nada sobre mí. No te lo reconozco.

¿Por qué estoy cabreado? Porque no te gusto, lector. Tú me haces estar cabreado. Tú me estás destrozando. Seguramente jamás leerás esto, así que grito en el desierto. Además, ya sé que el amor no surge a base de insultos ni tampoco de peticiones. El amor surge o no. Es la belleza su catalizador. Y si tú no amas lo que escribo, no sirve de nada que yo me queje, que yo suspire y jadee, que yo llore. Por eso te amo y te odio a la vez, lector. Sí, te odio, porque no me amas como yo quiero que me ames, aunque no conozca ni tu nombre ni tu rostro.

Para mí esto es serio, ¿sabes? Yo escribo con toda el alma. Y me desespera profundamente que mi escritura no tenga impacto en vuestras vidas. Me frustra tanto que podría abrirme el pecho en dos para dejar de sufrir. Quiero llegar a ti, lector, quiero emocionarte, quiero impresionarte, quiero arrastrarte, y que quedes tan prendado de mi palabra que no puedas vivir sin ella. Quiero llegar al mundo entero y estar en todas las casas, tener habitación en todos los corazones. Ya, ya sé que mis pretensiones son ambiciosas, y que con tales propósitos solo lograré sentir más frustración. Pero es que yo te amo y te necesito. ¿Cómo ponerle fronteras a estos sentimientos? Si tú sabes el secreto, dímelo.

Yo sigo buscándote en la oscuridad, tendiendo mis brazos hacia ti, con la sola guía de mis pobres palabras lanzadas al viento, que iluminan por un instante efímero el lugar y me permiten ver tenuemente las formas. Pero cuando mis palabras se apagan, solo encuentro silencio y vacío. Tú no estás aquí. Yo te llamo de mil formas, mas tú no vienes. Por eso te amo y te odio. Te busco y te desprecio. Y, créeme, mi odio y mi desprecio no son más que formas de mi amor apasionado, epifanías de mi necesidad y mi dolor.

Tú vives hoy en la infancia intelectual más lamentable. ¿Cómo esperar que te intereses por las palabras de un escritor maduro y consciente? Tendría que conformarme con ver cómo te arrastras cada día hacia el sofá desde el que devoras los shows televisivos y la cadena de producción cinematográfica de bajo coste y alta despersonalización. Pero no me conformo. No puedo. Quiero más de ti. Sé que puedes darlo. Sé que no has perdido tu humanidad todavía, aunque lo pretendan los dueños secretos de las sombras. Sin embargo, necesito que te des cuenta, antes de que sea tarde. ¡Tienes que despertar! Apagar el ojo del Gran Hermano, y salir a la luz, y entrar a los libros, y pensar con ese órgano atrofiado que aún tienes en la cabeza.

Te odio, lector, pero te necesito.

No me dejes solo.

Cuando mi voz se apague y se extinga, como se extingue el día cada tarde, ¿quién la resucitará? ¿Harás duelo entonces por mi voz muda? Ven a mí antes de que el día termine.