Sigo

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Porque nunca me tumbarán, aunque me hayan vencido.

Porque nunca me hundirán, aunque me hayan golpeado.

Porque nunca me olvidarán, aunque me hayan enterrado.

Sigo porque es la única forma de vivir que conozco.

Sigo porque mi alma me lo exige.

Sigo porque es la única manera de ser fiel a la grandeza de lo vivido y lo recordado.

Sigo porque tengo un fuego que quema y me abrasa cuando estoy quieto.

Sigo porque lo perdería todo si no siguiera.

Y sigo porque tengo que seguir, así de sencillo.

Aunque ya solo me quede vacío.

Aunque sea domingo por la noche.

Aunque me aterrorice volver al abismo.

Aunque ya no tenga quien me abrace.

Sigo.

Escribo, línea a línea, palabra a palabra.

Sigo, siento, escribo y espero un nuevo día.

Que pase esta semana

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Siento alivio, aunque nada termina, de que la semana se acerque al sábado.

Triste y dura semana, en la que muchas palabras y acciones han dolido. Triste y frustrante semana, en la que muchas batallas se han perdido . Triste y vacía semana, en las que muchas personas se han marchado.

Y ya no volverán.

Que pase esta semana. Que se vaya. Que se esfume.

Quince consejos de Mario Vargas Llosa a un joven novelista

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El premio Nobel Mario Vargas Llosa publicó en 2011 un delicioso libro titulado Cartas a un joven novelista, con la editorial Alfaguara, de las que están extraídas estas breves referencias con consejos del afamado escritor a un imaginario joven con anhelos de convertirse en novelista.

Creo que, aunque algunos tengamos ya una experiencia, vale la pena volver a releer estos consejos, expresados de forma esquemática, porque nos traerán a la memoria chispazos de luz:


1. Sólo quien entra en literatura como se entra en religión, dispuesto a dedicar a esa vocación su tiempo, su energía, su esfuerzo, está en condiciones de llegar a ser verdaderamente un escritor y escribir una obra que lo trascienda.

2. No hay novelistas precoces. Todos los grandes, los admirables novelistas, fueron, al principio, escribidores aprendices cuyo talento se fue gestando a base de constancia y convicción.

3. La literatura es lo mejor que se ha inventado para defenderse contra el infortunio.

4. En toda ficción, aun en la de la imaginación más libérrima, es posible rastrear un punto de partida, una semilla íntima, visceralmente ligado a una suma de vivencias de quien la fraguó. Me atrevo a sostener que no hay excepciones a esta regla y que, por lo tanto, la invención químicamente pura no existe en el dominio literario.

5. La ficción es, por definición, una impostura -una realidad que no es y sin embargo finge serlo- y toda novela es una mentira que se hace pasar por verdad, una creación cuyo poder de persuasión depende exclusivamente del empleo eficaz de unas técnicas de ilusionismo y prestidigitación semejantes a las de los magos de los circos o teatros.

6. En esto consiste la autenticidad o sinceridad del novelista: en aceptar sus propios demonios y en servirlos a la medida de sus fuerzas.

7. El novelista que no escribe sobre aquello que en su fuero recóndito lo estimula y exige, y fríamente escoge asuntos o temas de una manera racional, porque piensa que de este modo alcanzará mejor el éxito, es inauténtico y lo más probable es que, por ello, sea también un mal novelista (aunque alcance el éxito: las listas de best sellers están llenas de muy malos novelistas).

8. La mala novela que carece de poder de persuasión, o lo tiene muy débil, no nos convence de la verdad de la mentira que nos cuenta.

9. La historia que cuenta una novela puede ser incoherente, pero el lenguaje que la plasma debe ser coherente para que aquella incoherencia finja exitosamente ser genuina y vivir.

10. La sinceridad o insinceridad no es, en literatura, un asunto ético, sino estético.

11. La literatura es puro artificio, pero la gran literatura consigue disimularlo y la mediocre lo delata.

12. Para contar por escrito una historia, todo novelista inventa a un narrador, su representante o plenipotenciario en la ficción, él mismo una ficción, pues, como los otros personajes a los que va a contar, está hecho de palabras y sólo vive por y para esa novela.

13. El de las novelas es un tiempo construido a partir del tiempo psicológico, no del cronológico, un tiempo subjetivo al que la artesanía del novelista da apariencia de objetividad, consiguiendo de este modo que su novela tome distancia y diferencie del mundo real.

14. Lo importante es saber que en toda novela hay un punto de vista espacial, otro temporal y otro de nivel de realidad, y que, aunque muchas veces no sea muy notorio, los tres son esencialmente autónomos, diferentes uno de otro, y que de la manera como ellos se armonizan y combinan resulta aquella coherencia interna que es el poder de persuasión de una novela.

15. Si un novelista, a la hora de contar una historia, no se impone ciertos límites (es decir, si no se resigna a esconder ciertos datos), la historia que cuenta no tendría principio ni fin.


(Fuente: Blog «Sinjania»)

La choza de Crixus

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Os recomiendo que os paséis por el blog LA CHOZA DE CRIXUS, de Álex Padrón, un buen amigo y alumno del Curso de Escritura Novelística Libre, natural de Cuba, un escritor polifacético y con una gran claridad de prosa e ideas.

Hay vida mucho más allá de los realities o de los best-sellers. Hay vida en español, y cultura en español, y literatura en español. No todo es Cincuenta sombras de Grey o Harry Potter. En realidad, lo mejor, los tesoros más valiosos, a veces están escondidos y hay que buscarlos.

Pero ¡cuidado! Este tío no es una medianía. Ojo, porque si lo leéis, algo dentro de vosotros se removerá. Por supuesto, le encanta provocar, que es justamente lo que tiene que hacer un escritor. Podréis conocer también sus novelas, que son varias hasta la fecha, y contactar con él.

¡Hola!

El barón y el Poeta loco. Trabajos de los alumnos (VIII)

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Buenos días, amigos del mundo. Good morning, my friends. 早上好,朋友.

It’s time to read! ¡Es hora de leer! No dejéis que las tristezas, preocupaciones o agobios de la vida os aparten del camino que os llevará hasta la sabiduría y la plenitud interior. Cuando sintáis las ganas de tumbaros y dejar que todo pase, recordad que solo tenemos una vida para vivir; y que, aunque todo se derrumbe, mientras nos conservemos a nosotros mismos podremos seguir encontrando una razón por la que seguir viviendo. Una de esas razones, quizás no la más importante, pero valiosa, por supuesto, es leer las grandes historias que se han escrito, dejar volar nuestra imaginación, aprender de los hombres y mujeres que han venido antes que nosotros, e hinchar nuestra alma con ese aroma enriquecido que ellos nos dejaron impregnado en las páginas de los libros (también en los electrónicos).

Volvemos con otra entrega de esta locura que nos ha entrado en el Curso de Escritura novelística libre: la locura del Poeta loco. Recordemos que podéis leer el relato inacabado “El barón y el Poeta loco” en mi blog, en una publicación del día 22 de diciembre pasado. Aquí os dejo el enlace de ese reto, os recomiendo que leáis esta entrada antes de continuar:

El Barón y el Poeta loco (proyecto de curso de escritura)

Les dije a mis alumnos: «Terminadlo si podéis». Creí que se asustarían, pero no lo han hecho. Hasta la fecha, Álex, Óscar, Rosa, Matty, Ruth, Miren y Pilar ya han dado su versión del final del cuentecillo sobre “El barón y el Poeta loco”. En efecto, primero trajimos al blog el trabajo de Álex Padrón. Podéis leer su excelente continuación de este texto en este enlace:

El Barón y el Poeta loco. Trabajos de los alumnos (I)

Días después, contamos con la participación de Óscar Green. Lo podéis recordar en este enlace:

El Barón y el Poeta Loco. Trabajos de los alumnos (II)

Días más tarde, pudimos disfrutar del trabajo de Rosa. Aquí podréis leer su relato:

El Barón y el Poeta loco. Trabajos de los alumnos (III)

Luego llegó el relato de Matty. Aquí podréis leerla a ella también:

El barón y el Poeta loco. Trabajos de los alumnos (IV)

Tuvimos luego la aportación de Ruth, a leer aquí:

El barón y el poeta loco. Trabajos de los alumnos (V)

Hace unos días, tuvimos la suerte de leer el relato de Miren:

El barón y el Poeta loco. Trabajos de los alumnos (VI)

Por último, os presenté el final que imaginó Pilar:

El barón y el Poeta loco. Trabajos de los alumnos (VII)

Hoy, por supuesto, ha llegado el momento de una nueva entrega…

¿Quién nos trae hoy su propia versión del final de «El barón y el Poeta loco»? Ni más ni menos que nuestra amiga de México, Teresa, que se ha animado y ha preparado un texto que tiene algo que decirnos. Como siempre, animadla y dejadle un me gusta. Leed con atención, porque Teresa nos habla de una verdadera y auténtica conversión del alma. Parece que nuestro Poeta loco es capaz de ir mucho más allá…


<<El maestro no volvió ese día. Nosotros, sin saber qué hacer, nos mirábamos. Procedimos a seguir con nuestras labores. No hablábamos, todo lo hacíamos en silencio, esperando ansiosamente la llegada del maestro. Nos preguntábamos dónde estaría, pero no podíamos evitar pensar en Aerlis. ¿Qué estaría pasando con él? ¿Seguiría en buen estado?

Mientras tanto, el poeta loco seguía caminando, durante toda la noche seguía inspirándose para escribir un poema más, y cuando ya lo tenía dirigió sus pasos al campamento donde estaban los ladrones. Cuando llegó ante ellos lo recibieron con una andanada de gritos y de insultos soeces, burlándose de la situación en que se encontraba, mientras golpeaban a Aerlis, quien con mucho dolor pedía que pararan, ya que el maestro ya había llegado por él; que negociaría su libertad. Total, ya le habían despojado de la túnica.

El poeta loco pidió hablar con el jefe de los ladrones para negociar la libertar de Aerlis, quien nada más lo miraba con ojos suplicantes, para que no lo dejara a merced de los ladrones y lo liberara. Cuando el poeta loco estuvo frente al jefe, le preguntó qué era lo que deseaba si ya le había despojado de la túnica a Aerlis. Él soltó una sonora carcajada y le espetó que lo único que quería era divertirse y ver que más tenía para quitarle. El poeta loco ló miro y dijo:

-Lo único que tengo y lo más preciado es un poema. Nunca los vendo, así que te lo doy a cambio de la vida de Aerlis.

Sabiendo de la fama del poeta y que podría obtener una buena ganancia, el bandido aceptó, no sin antes hacer que él lo declamara ante sus secuaces para que escucharan y vieran el valor de tal poema.

Una vez que hubo empezado, los ladrones comenzaron a gritar, a insultarlo, pero poco a poco cayeron rendidos ante las palabras del poeta loco, hasta que quedaron en silencio absoluto; solo se escuchaban los ruidos del bosque; estaban como hipnotizados. Soltaron a Aerlis, quien cayó de rodillas todo lastimado. El maestro fue hasta él y lo levantó. Le preguntó al jefe de los ladrones si ya había sido suficiente y si se lo podía llevar. El ladrón aún estaba bajo el influjo del poema, y murmuró unas cuantas palabras, permitiendo que se lo llevaran.

Aerlis, agradecido, pidió perdón al maestro por su accionar, y el maestro aceptó sus disculpas, no sin antes reprenderlo por lo que había hecho.

Por primera vez el poeta loco mostró lo que realmente era ante Aerlis. No nos contó todo lo que había conversado, eso lo guardó para él, pero por lo poco que nos dijo entendimos que lo había cambiado, ya no era el mismo; aunque insistimos en que nos relatara lo que habían conversado, él no cedió, solo dijo lo que acabo de contar, pero de las palabras del maestro solo nos dijo:

–Las personas son tan variadas de sentimientos que no podemos entender cómo llegan a tener sentimientos tan putrefactos o cómo llegan a ser capaces de un amor tan sublime por el otro, que a veces es mejor ser un poeta loco.

No dijimos nada, poco entendimos, pero Aerlis no volvió a ser él. No era que actuara como el maestro, pero tampoco volvió a hacer alarde de lo que poseía o a ambicionar algo más. Tampoco seguimos insistiendo en lo que había conversado con el maestro, ya nosotros habíamos aprendido mucho de los pensares del poeta loco>>.

Platón y el amor

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Queridos míos, se va acercando la famosa fecha del Día de san Valentín, o Día de los enamorados. Y vale la pena que aportemos algo diferente a esta manida historia del amor. Así que hoy me he puesto filosófico y os he transcrito un texto de Platón, filósofo griego que falleció en el 347 a.C.

FRAGMENTO DE EL BANQUETE (PLATÓN):

<<En primer lugar, tres eran los sexos de los hombres, no dos como ahora, masculino y femenino, sino que había además un tercero que era común a esos dos, del cual aún perdura el nombre, aunque el mismo haya desaparecido. El andrógino, en efecto, era entonces una sola cosa en cuanto en su figura y nombre, que participaba de uno y otro sexo, masculino y femenino, mientras que ahora no es sino un nombre que yace en la ignominia. En segundo lugar, la figura de cada individuo era por completo esférica, con las espalada y los costados en forma de círculo; tenía cuatro brazos, y dos rostros sobre un cuello circular, iguales en todo; y una cabeza, una sola, sobre estos dos rostros, situados en direcciones opuestas, y también cuatro orejas, dos órganos sexuales y todo lo demás según uno puede imaginarse de acuerdo con lo descrito hasta aquí.
Eran pues, terribles por su fuerza y su vigor, y tenían gran arrogancia, hasta el punto de que atentaron contra los dioses.
Tras mucho pensarlo, al fin Zeus tuvo una idea y dijo: «Me parece que tengo una estratagema para que continúe habiendo hombres y dejen de ser insolentes, al hacerse más débiles. Ahora mismo, en efecto, voy a cortarlos en dos a cada uno, y así serán al mismo tiempo más débiles y más útiles para nosotros, al haber aumentado su número».
Así pues, una vez que la naturaleza de este ser quedó cortada en dos, cada parte echaba de menos a su mitad, y se reunía con ella, se rodeaban con sus brazos, se abrazaban la una a la otra, anhelando ser una sola naturaleza, y morían por hambre y por su absoluta inactividad, al no querer hacer nada los unos separados de los otros.
Al oír esto, sabemos que ni siquiera uno solo se negaría ni dejaría ver que desea otra cosa, sino que sencillamente creería haber escuchado lo que anhelaba desde hacía tiempo, es decir, unirse y fundirse con el amado y llegar a ser uno solo los dos que eran. Pues la cusa de esto es que nuestra antigua naturaleza era ésa que se ha dicho y éramos un todo; en consecuencia el anhelo y la persecución de ese todo recibe el nombre de amor>>.