El barón y el poeta loco. Trabajos de los alumnos (V)

Buenas tardes, amigos. Good afternoon, my friends. 下午好朋友. Bon après-midi, mes amis.

Si os soy sincero, creí que jamás asistiría a este denuedo creativo, y que mi llamamiento flotaría en el éter del desierto un instante antes de consumirse y desaparecer. Pero lo mismo que la lluvia cae en las tierras baldías y, aunque no permanezca mucho tiempo en la superficie, se acumula en manantiales ocultos que alimentarán las profundas raíces de los colosales árboles, así también mi invitación ha dado un fruto inesperado y su savia está corriendo, vivificadora, aunque todavía recóndita, por las venas de mis maravillosos alumnos, cuya respuesta está elevándose hacia el cielo como las potentes ramas de los baobabs africanos.

Convenceos si os digo que así es como yo veo a los verdaderos intelectuales de hoy en día, que no son los que escriben artículos de opinión en los periódicos (en general), ni tampoco los que están detrás de los grupos de presión y los partidos políticos, ni tampoco los que ocupan plazas en las universidades (siempre clientelares), sino los más libres, valientes e indefensos: los escritores, especialmente aquellos que no están respaldados por campañas promocionales que venden con su insistencia lo que por su mediocridad no obtienen. Estos escritores son los árboles solitarios y resistentes que algún día serán mis alumnos, entre los cuales se ha sembrado la semilla candente de la literatura más pura y primitiva.

El fuego ya arde en su interior.

Hoy regresamos a la historia del Poeta loco.

Como sabéis y siempre os cuento, antes de Navidad, propuse a mis alumnos del Curso de Escritura Novelística Libre un reto muy especial: continuar el relato “El Barón y el Poeta loco”, publicado en mi blog el día 22 de diciembre pasado, y darle su propio final. Aquí os dejo el enlace de ese reto, os recomiendo que leáis esta entrada antes de continuar:

https://somniablog.com/2020/12/22/el-baron-y-el-poeta-loco-proyecto-de-curso-de-escritura/

No me quiero repetir, pero para quienes no estáis todavía familiarizados con el trabajo que estamos haciendo, es necesario volver la vista atrás brevemente. En efecto, Álex, Óscar, Rosa y Matty ya dieron su versión del final del cuentecillo sobre “El barón y el Poeta loco”. Así, primero trajimos al blog el trabajo de un alumno de cultura y dominio del idioma, un verdadero escritor, un luchador de las letras: Álex Padrón, originario de Cuba. Podéis leer su excelente continuación de este texto en este enlace:

https://somniablog.com/2021/01/08/el-baron-y-el-poeta-loco-trabajos-de-los-alumnos-i/

Días después, contamos con la participación de Óscar Green, que no nos defraudó con su singular sensibilidad y su voluntad de acero, un alumno modélico, un escritor curioso y con estilo, y un hombre amable e inteligente. Lo podéis recordar en este enlace:

https://somniablog.com/2021/01/11/el-baron-y-el-poeta-loco-trabajos-de-los-alumnos-ii/

Días más tarde, pudimos disfrutar del trabajo de Rosa, que es otro portento de la naturaleza y que tiene personalidad para parar un tren, y una gran autoexigencia. Aquí podréis leer su relato:

https://somniablog.com/2021/01/14/el-baron-y-el-poeta-loco-trabajos-de-los-alumnos-iii/

Hace bien poco, hemos leído la primera incursión de Matty en la aventura de escribir un relato breve, y todos hemos quedado sorprendidos por ella, que es pura positividad. Aquí podréis leerla a ella también, y os lo recomiendo:

https://somniablog.com/2021/01/20/el-baron-y-el-poeta-loco-trabajos-de-los-alumnos-iv/

Y hoy nos toca leer a Ruth, que se atrevido incluso con la poesía, porque ella no se arredra por nada. Otra autora que llegará a ser grande si se lo propone de verdad. Disfrutadlo y dejad vuestro comentario animándola:


<<Después de estar toda una noche pensando en nuestras posibilidades de poder salvar a Aerlis de aquellos malvados ladrones, apareció mi maestro, dispuesto a ayudarle, aunque primero nos confesó lo que había estado haciendo durante la noche:

-He querido darle una lección a Aerlis, he oído sus gritos, los he seguido y he comprobado que, aunque está bastante herido, está bien. Esto será un ejemplo de lo que le puede seguir pasando si hace las cosas por su cuenta y es un egoísta, ya que no quiere compartir  las cosas con los demás.

El maestro nos dio una lección a todos, si bien en verdad nosotros no necesitábamos todas esas cosas, nos teníamos entre todos y sobre todo, le teníamos a él.

Sin más, nos dirigimos donde se encontraban los ladrones, dispuestos a recuperar a Aerlis y hacerle ver que tenía que cambiar su comportamiento o se vería en situaciones peores y llegaría un momento en que ninguno de nosotros podríamos hacer nada por ayudarle.

Fue un camino largo, hacía frio, por suerte íbamos admirando el amanecer tan bonito que nos estaba dando el día.

Al fin llegamos a la cueva, allí estaban esperando a mi maestro, dentro; oculto a nuestros ojos se encontraba Aerlis. El único que se acercó a la cueva a hablar con los ladrones fue el maestro, el resto esperamos más atrás, dispuestos a intervenir si nos necesitaban.

El ladrón le dijo al poeta:

– Aquí tengo a su chiquillo, con su túnica. Le ofrezco un trato, queremos la túnica y le daremos al chico, solo tiene que convencerle, hacerle ver que esto es lo mejor que le puede pasar.

El poeta loco asintió con la cabeza, cogió aire y se introdujo dentro de la cueva a ver a Aerlis, después de una larga espera al fin salen. Aerlis lleva la túnica en la mano y se la entrega al ladrón, este deja que se vayan y mientras se van acercando a nosotros Aerlis va diciéndole al maestro:

– Maestro, he aprendido que no debo ser tan egoísta, es verdad que a nosotros no nos hacen falta nada de lo que nos dan, porque nos tenemos los unos a los otros, y quería darles las gracias a todos por venir en mi ayuda y no haberme dejado con ellos.

Así el chiquillo aprendió la lección y siguieron su camino en busca de la amada del poeta loco. Algún día, en algún pueblo él sabía que la encontraría y le declararía todo su amor.

Visitaron muchas ciudades hasta que un día al fin la encontró, estábamos todos presentes y veíamos como al maestro le caían lágrimas de los ojos mientras sonreía cual niño pequeño cuando le dan un regalo que llevaba tiempo esperando.

Ella también estaba feliz, al fin se habían vuelto a encontrar, el poeta se arrodilló frente a ella y empezó a hablar:

 Escúchame, amada mía,
 he andado muchos caminos,
 he recorrido miles de kilómetros 
 hasta dar contigo.
 Me he mojado,
 me he llenado de barro,
 he pasado frío 
 y yo no hacía nada más
 que pensar en ti, 
 día y noche,
 eras mis fuerzas para seguir adelante,
 mis ilusiones cada noche,
 que no me dejaban dormir, 
 pensando cuando volvería a verte.
 Al fin te tengo en frente
 y solo puedo decir
 que moría por tenerte.
 Aquí, arrodillado ante ti,
 quiero pedirte que te unas a mí,
 una vida contigo quiero vivir
 y que sin pensártelo digas sí.

Vimos entonces cómo su preciosa amada, con lágrimas en los ojos, le respondió:

– Siempre estuve esperando esto, mas te hizo falta que me fuese para que abrieses los ojos; sin pensármelo te digo que sí.

Y así volveríamos juntos todos a disfrutar de las poesías de este poeta loco.>>


Epílogo

En cierta forma, cuando he leído el texto de Ruth, no he podido evitar recordar a uno de mis personajes de videojuego preferidos: Arthur Morgan, protagonista de Red Dead Redemption 2. No sé muy bien por qué, pero esa frase de su amada al final, en la que dice “te hizo falta que me fuese para que abrieses los ojos”, y varios los versos de el Poeta loco (“he andado muchos caminos, / he recorrido miles de kilómetros”), me han traído a la mente la figura de este pistolero que puede ser cruel y delicado al mismo tiempo, y que en el fondo es un alma perdida que añora el amor de la única mujer que amó y que no pudo tener porque no podía abandonar “a los suyos”. Ya sé que no tienen nada que ver, salvo que haya alguna asociación oculta entre el Poeta Loco y Arthur Morgan que ni yo mismo había advertido hasta la fecha, y eso que soy el autor de el Poeta Loco. En fin, extrañezas que siente uno…

Por cierto, me encanta esta canción, que es de la banda sonora de ese videojuego:

3 comentarios en “El barón y el poeta loco. Trabajos de los alumnos (V)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s