Ignotos

No tienes ni idea de quién soy. No tengo ni idea de quién eres.

Y no te extrañes. Nos pasa a todos. Solo ves una parte de mí, y no siempre la mejor. Solo ves un extracto, una sinopsis de mi alma, a veces deformada por múltiples elementos que distorsionan la imagen que llega hasta ti, lo mismo que a veces la fata morgana hace creer a quienes están en el mar que ven fantásticas ciudades o barcos que vuelan.

Yo estoy aquí todo, entero, pero ni yo mismo me conozco así, abarcado por completo con un conocimiento a la vez global y detallado. Siempre soy, lo mismo que tú, un retazo, un chispazo de vida que brilla un instante, en medio un universo de oscuridad, en el que se sumerge inmediatamente después. Porque el conocimiento humano es siempre limitado, incluso hacia dentro. La creación es infinitamente más rica de lo que tus pobres ojos pueden apreciar.

Buenos días, y no digas nunca «te conozco bien». Estarás mintiendo. Por suerte, las partes temporalmente ocultas pueden ser maravillosas. No tengas miedo.

La piel es solo un disfraz. Los ojos son los que hablan.

Soy un escritor perdido en Somnia. Busca tu propio lugar en el mundo.

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