Desmotivación / Demotivation

Bla, bla, bla… Por favor, no leas esto.

A ver si consigo que te aburras: «Los obligados tributarios deberán comunicar su domicilio fiscal y el cambio del mismo a la Administración tributaria que corresponda, en la forma y en los términos que se establezcan reglamentariamente. El cambio de domicilio fiscal no producirá efectos frente a la Administración tributaria hasta que se cumpla con dicho deber de comunicación, pero ello no impedirá que, conforme a lo establecido reglamentariamente, los procedimientos que se hayan iniciado de oficio antes de la comunicación de dicho cambio, puedan continuar tramitándose por el órgano correspondiente al domicilio inicial, siempre que las notificaciones derivadas de dichos procedimientos se realicen de acuerdo con lo previsto en el artículo 110 de esta ley»

¿Aún estás aquí?

Está bien, quédate un ratito. Pero estate en silencio. Puedes leer, pero debes callar.

Escribo desde la desgana. Me he elevado del abismo lo preciso para escribir. Lo cuento por ahogo. Para quienes se hunden en el agua, abrir la boca es la muerte. Para quienes nos hundimos en elementos más invisibles, abrirla es alivio.

Yo inventé la praeterhistoria ucrónica. Pero no pasó nada.

Yo escribí libros que los siglos admirarán y dejé en mis relatos un retazo del alma humana universal, pero no pasó nada.

Yo luché contra molinos de viento invisibles a los que vencí por aplastamiento moral, pero no pasó nada.

Yo crecí con la generosidad de la parra fecunda, y negué mis ramas a los pájaros ladrones, pero no pasó nada.

Yo me abrí al mundo como flor nocturna, y desplegué un aroma que invadió el aire, con mi alma como fuente, pero no pasó nada.

Yo elegí rubíes y los puse en mi corona, pero no pasó nada.

Yo subí hasta la cima de luz, pero no pasó nada.

Yo me negué a mí mismo para obtener la gracia, pero no pasó nada.

Yo encendí las antorchas de la fantasía, y di a un luz un mundo tan vasto como se corresponde a las medidas de mi alma, pero no pasó nada.

Yo recorrí las sendas inescrutables del tiempo, y traje ante los ojos de mis lectores las mociones y pulsiones del universo, pero no pasó nada.

Yo perseguí todo lo bueno y noble, y construí puentes con hombres de toda condición, sin tomarme venganza jamás de mis heridas, pero no pasó nada.

Yo os di todo lo que soy y lo que tengo, y os regalé mi arte en millones de palabras henchidas de mística belleza, pero no pasó nada.

Mis pies caminan lentos y pesados por la calles mojadas. Meto la nariz en la mascarilla, me arrebujo en mi abrigo gastado, y me encamino con desgana al mismo sitio de siempre, con la tristeza de siempre, un lunes por la mañana. Solo quiero que pase el día cuanto antes.

Estoy desmotivado. Y no necesito palabras bonitas o mensajes de ánimo. Ahorraos el esfuerzo, aunque sé que lo haríais con buena intención. No quiero que nadie me conteste. Dejadme en mi caverna. Dejad que me lama las heridas en silencio y que el revuelto río de mi espíritu se calme por sí solo. Pues a veces la cara más mustia es síntoma del alma más inquieta.

Ya volveré.

Es lo natural. Los lunes de lluvia son losas que me aplastan. Dejadme aire.

Cuando mis pulmones encuentren de nuevo el aire que buscan, quizás mis pies aligeren el paso y mi corazón lata con más seguridad.

No tengáis miedo por mí. Tenedlo por vosotros. Porque os he dado cuanto soy y lo habéis despreciado.

De una sola cosa estoy seguro: la historia os condenará, o me olvidará. En ambos casos, el único perdedor seré yo. No me digáis que no es para estar desmotivado. Tengo cuarenta años y no he conseguido ninguno de mis sueños.

2 comentarios en “Desmotivación / Demotivation

  1. Qué buen artículo Jaime!
    Y te entiendo perfectamente… esto ya empieza a aburrir, a sonar raro, a esquilmar vidas, negocios, etc, etc…

    1. Muchas gracias, René!!! Así es, todo cuesta ya el doble o el triple con tanto océano de desgracias encima. Espero que pronto podamos todos tener buenas noticias

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