Adiós a Camelot

Sean Connery fue un día rey de Camelot. Un Arturo maduro, en la cúspide de su poder, seguro de sus principios y enamorado.

Hoy ha muerto este titán del cine, que como Arturo fue un día rey, en este caso de Hollywood y del séptimo arte.

Camelot cayó, pero vive en la memoria de los pueblos. Igualmente, Connery ha caído al fin ante los hachazos del tiempo, pero su memoria perdurará.

Adiós, maestro. En la Camelot del cielo reinarás con los que te seguiremos viendo en tus películas.

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