SE APRENDE CON SANGRE

Dijo el poeta loco a sus discípulos:

«A lo largo de todos los largos años de mi vida, habiendo vagado por el mundo entero, después de conocer a todos los pueblos, de haberme enamorado y de haber sufrido, he aprendido una sola lección, hermanos, que ahora os transmito: el mayor pecado del hombre sobre la tierra es el amor. Y todos nuestros afanes como poetas han sido producto de una locura, brotada de algún demonio interior, que solo ha servido para propagar este mal, que debimos haber combatido: la perdición de los hombres en pos del amor imposible.»

Entonces sus discípulos se fueron yendo uno a uno, decepcionados, porque todos querían amar y escribir versos de amor, hasta que solo quedó una joven dulce y tímida. Le encantaba escuchar versos de amor, pero no lograba componerlos, porque no sabía amar. Entonces el poeta loco sintió pánico y alegría a la vez, porque sabía que la belleza es enemiga de amar, pero amante de ser amada. Por eso es la perdición de todos los poetas.

Ni que decir tiene que volvió a pecar enamorándose una penúltima vez.

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