Hablo de mi próxima presentación (y de paso del título de mi novela y de la portada).

Cuando te dicen NO, o simplemente callan.

YA SABÉIS QUE MI PRÓXIMA NOVELA SE PRESENTA EL DÍA 13 DE MARZO EN TOLEDO, A LAS 19:00 HORAS, EN LA BIBLIOTECA DE CASTILLA-LA MANCHA. Pero no es todo color de rosa.

Para empezar, me estoy encontrando con mucha frialdad. Quizás por eso, yo mismo voy a ser frío en este comentario. No quiero dar nombres concretos, pero la verdad es que no me esperaba lo que estoy viendo y escuchando, y mucho menos lo que no estoy escuchando. Ya sabéis: a veces simplemente la gente te da el silencio por respuesta. Odio a ese tipo de personas. Es muy poco honroso callar a veces. Si no te interesa, dilo sin problema. Es mejor y más amable. Pero ya de paso voy avisando: esta novela es IMPORTANTÍSIMA para mí. Si fracaso, que será lo más probable, y no se vende una mierda, pues nada, a otra cosa, mariposa. Cerraremos el chiringuito y dejaremos de escribir. Si triunfo, seguiremos adelante. En ambos casos me acordaré de quien me apoye, y mucho más de quien no me apoye.Y no me refiero, que quede claro, a los amigos y conocidos que me han dicho «no puedo ir». Eso lo acepto. Lo agradezco. Sé que hay gente que no puede. Me refiero a los que ignoran, a los que callan, o a los que dicen no sin ningún motivo. Como los que os voy a contar…

Porque lo que me ha enfadado de verdad ha sido la anécdota que me ha sucedido con un grupo cultural de esta ciudad. No diré cómo se llaman ni qué hacen. Da igual. El caso es que supe de su existencia casi sin querer, por una coincidencia extraña; y se me ocurrió que podrían ayudarme con la presentación dando una exhibición de sus talentos y sus prácticas, que son las que les dan nombre. Además, pensé que un evento cultural como el mío sería la ocasión ideal para que ellos encontraran también una repercusión pública y asociaran su nombre con el de un autor toledano. Gente dedicada a la cultura apoyando a gente dedicada a la cultura, ¿qué es más propio y natural? Les escribí por facebook, y me contestaron pomposamente para terminar diciéndome que «verdes las han segado». Con la excusa de que bla, bla, bla, me dejaron tirado. Gente que se dedica supuestamente a promover la cultura me dio la espalda. Sin una excusa válida. Simplemente porque no me conocen (porque no quieren, ya que no costaba sentarse conmigo a tomar un café), o porque no soy socio ni tengo nombre.

A grupitos como éste y a gente así, les van a dar cuando me necesiten. Que no cuenten conmigo.

En esto incluyo a varios ayuntamientos (sí, sí, los funcionarios y políticos también tienen lo suyo), y a varios medios de comunicación para los cuales he sido invisible, a pesar de mis ruegos y comunicaciones. Que se olviden de entrevistas o de fotos si algún día estoy en la palestra pública. Y no digo hoy nada, pero ya se enterará todo el mundo a su debido momento.

¿Sabéis que esto me da más fuerza todavía para escribir y para triunfar? Sí, os aseguro que el dolor y también la rabia son unas fuerzas muy poderosas.

Lo mismo digo de esos que no se acuerdan de mí nunca para darme un empujón o una palmada, o que pasan de comprar mis libros, pero que luego se atreven a decirme que hay una «falta de ortografía» o que me demoro mucho en las descripciones, o que soy un poco soso, o peor, que mi libro es muy corto. Gente que no habrá leído jamás a los clásicos ni sabrá lo que es la «virgulilla» (hala, todo el mundo a buscarlo en Google); gente que nunca está para lo bueno, pero que siempre saben apuntar con el dedo cuando hay algo malo. Pero hay una cosa útil en todo esto: cuando emprendes algo grande para ti, es cuando descubres quién está deseando que fracases y quién está verdaderamente de tu parte.

Hoy tengo más ganas que nunca de lograr mis sueños. Para joder a todos los que me están dando la espalda. Para que me vean y se les revuelvan las tripas. Para ser mejor que ellos. Porque soy mejor que ellos, aunque ellos no lo reconozcan.

Yo no he hecho otra cosa en la vida más que trabajar, amar a mi familia y a mi gente, esforzarme por hacer siempre el bien y luchar contra las injusticias a mi manera, intentando leer y saber cuanto más mejor, para no ser simplemente otra cobaya más en la rueda de los poderosos. Pero se ve que eso no es suficiente para que me apoyen. ¿Por qué me iban a apoyar? ¿Porque he publicado una novela con una editorial de Barcelona y pretendo venderla en todo el mundo, con el ánimo y el cuidado puesto en que fuera un buen producto, hecho con mimo, con amor, con gusto? Eso no es suficiente. Hasta que no venda un millón de libros no me tendrán en cuenta. Entonces se querrán subir al barco y dirán: yo te apoyé desde el principio. Pero yo sabré que es mentira y diré los nombres y todo el mundo lo sabrá. Por mi honor. Porque de mí no se va a volver a reír un grupo de mierda a los que no conoce ni su madre y que se atreven a despreciar a quien les pide ayuda con excusas de mal pagador. Así se entienden muchas cosas y se entiende por qué hay tan pocos escritores en estas tierras nuestras.

Allá cada cual. El tiempo dará y quitará razones. ¿Quién sabe? A lo peor, el equivocado soy yo, y no merezco que nadie me apoye.

RECUERDA QUE PRESENTO MI PRÓXIMA NOVELA EL DÍA 13 DE MARZO, A LAS 19:00 HORAS, EN TOLEDO, EN LA BIBLIOTECA DEL ALCÁZAR. Os espero a todos allí. Me estoy temiendo que vamos a ir tres o cuatro. Rezo para que no sea así.

Por cierto, el título definitivo de la obra no será «La Canción Eterna», sino a secas «Canción Eterna». La editorial me lo ha propuesto con argumentos convincentes, y yo he aceptado.

Ya estamos en marcha con la portada. Espero poder traeros una imagen muy pronto. ¿Cómo os gustaría que fuese?

Deja un comentario