Hay que acabar con la Lotería de Navidad

No solo por que no me haya tocado, sino también porque su misma existencia, como prividencia estatal que promete milagros rápidos a cambio de 20 euros, crea individuos manipulables, pasivos, ilusos y arrodillados.

De una sociedad así es absurdo esperar que surjan héroes.

Por cada héroe que se pierde, una civilización merece su extinción.

En realidad, habría que suprimir todas las Loterías.

En realidad, habría que suprimir el Estado paternalista.

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